• Recuperando nuestra memoria. El cubo de José el Maroto
Casco Urbano

Los distintos recorridos etnográficos que nos ofrece este singular y pequeño paraiso, que parece encontarse en tierra de nadie, recuerda la sencillez y la fortaleza de los trabajos honrados con los que nuestros antepasados supieron enriquecer esta comarca.

Ademuz invita a perderse por sus calles, desde las cuatro esquinas, junto al ayuntamiento, zigzagueando hacia arriba, se llega hasta los vestigios del castillo, pasando por la puerta del Horno medieval y el Cubo de José el Maroto. Desde el castillo podrá disfrutar de la panorámica del valle del turia, con la Celadilla al fondo y el Pico Castro a un lado.

De la arquitectura religiosa destaca la Iglesia Arciprestal de San Pedro y San Pablo, la Ermita de San Joaquín y Santa Ana, o la Ermita de la Virgen de la Huerta, de gran belleza y valor arquitectónico. no olvidamos otras construcciones como la Ermita de Santa Bárbara, en la zona del Castilloo la Ermita de nuestra Señora del Rosel, a orillas del río Bohílgues.

El Molino de la Villa alberga la Tourist Info y el Centro de Interpretación del Agua, así como otras exposiciones temporales. Junto a éste encontramos la Fuente Vieja y el Lavadero.

Y como una pequeña joya esperando su momento de máximo esplendor en el cerro de La Celadilla se encuentra uno de los yacimientos íberos con más personalidad. en este poblado del siglo IV a. C. están siendo descubiertas importantes piezas no solo de materiales de aquellos habitantesque una vez poblaron estas viviendas, sino tanto restos humanos como de animales, siendo estos últimos hallazgos únicos en este tipo de yacimientos, lo que hace de este poblado íbero algo tremendamente insólito y excepcional.

 

  • Virgen de la Leche